Principales funciones de los riñones




Tienen diversas funciones de gran complejidad y de gran importancia dentro del conjunto del organismo. Podemos señalar seis funciones fundamentales:

1-. Filtrar y limpiar la sangre
La sangre entra a los riñones a través de las arterias renales. Dentro de los riñones la sangre se limpia al ser filtrada por las nefronas. La sangre limpia vuelve por medio de las venas renales al torrente

2-. Eliminar el exceso de líquido y las toxinas (producen la orina).
La función primordial de los riñones es eliminar el exceso de agua los productos no deseados disueltos en la orina. Los riñones se encargan de mantener la cantidad y la proporción de sustancias disueltas en el agua de nuestro cuerpo. Adaptan la producción de orina en función de la cantidad de comida y bebida que se haya tomado y de la cantidad de salidas que haya habido por otros medios como son las heces y el sudor. La producción de orina se realiza en los riñones y tras pasar por los uréteres se almacena en la vejiga. Cuando está llena, la orina sale al exterior por un orificio llamado uretra. En condiciones normales la cantidad de orina que se produce diariamente oscila alrededor de un litro y medio, debiéndonos alertar si la cantidad es mucho menor o mayor o si la orina presenta un aspecto turbio, rojizo o demasiado claro.

Los riñones reciben gran cantidad de sangre, que contiene agua con muchas sustancias disueltas o en suspensión, a través de sus arterias. La sangre circula constantemente por los dos millones de pequeños filtros (llamados glomérulos) que contienen los riñones. En los glomérulos es donde se filtra ese líquido que dará origen a la orina final que eliminamos. Según las necesidades de los riñones concentran más o menos la orina.

Los productos que tiene que eliminar son, sobre todo, los restos no útiles de las proteínas que contienen los alimentos y que se han utilizado para la renovación continua de la estructura corporal: músculos, sangre, huesos, etc. Los desechos más abundantes, incluidos en la orina, y que se solicitan más ea menudo en los análisis son: urea, creatinina, ácido úrico, calcio, fósforo y otros.

También otras sustancias se eliminan disueltas en el agua de la orina. Por ejemplo, muchos medicamentos son eliminados por los riñones. Esto es importante ya que estos medicamentos no podrán ser eliminados del organismo adecuadamente cuando se reduce mucho la función del riñón en enfermedades severas. Por ello, deberá comentar con su nefrólogo todas las medicaciones que tome o vaya a tomar.

3-. Mantener el equilibrio de las diferentes sustancias que hay en la sangre.


Sustancias como pueden ser, el sodio y el potasio que nuestro cuerpo necesita. Ahorran o eliminan bicarbonato para mantener el ph de la sangre (grado de acidosis) y regulan el calcio y el fósforo esencial para nuestros huesos.

4-. Contribuyen de manera decisiva a controlar la presión arterial.

El riñon regula la tensión arterial mediante la eliminación de sodio (sal) y agua.

La importancia de la tensión arterial.

Entre los problemas vasculares más frecuentes que originan la IRC hay que destacar la hipertensión arterial.

La tensión arterial es la presión que padecen los vasos sanguíneos cuando la sangre sale del corazón (tensión arterial sistólica: vulgarmente llamada “la alta”) o cuando el corazón se llena (tensión arterial diastólica: vulgarmente “la baja”).

Esta presión no es constante, varía a lo largo del día dependiendo de muchos factores: según hagamos reposo o estemos en movimiento, la temperatura (a más frío, mayor presión), si estamos nerviosos…etc. Pero, generalmente, su medición debe encontrarse dentro de unos límites, ya que fuera de ellos, de una forma continuada se puede producir daño renal.

Por ello, deberemos estar alerta y llevar un control exhaustivo de sus valores, algo que podremos hacer desde nuestra propia casa o en la farmacia de nuestra confianza. Para una toma adecuada de la tensión arterial tendremos en cuenta las siguientes recomendaciones:

 

  • Tomarla tras cinco minutos de reposo por lo menos.
  • No haber ingerido café ni ninguna otra sustancia excitante.
  • Tomarla con un manguito adecuado al tamaño del brazo.
  • No redondear cifras.

 

Si se observan valores que están fuera de los límites aceptables:

  • Hacer varias tomas separadas al menos 15 minutos.
  • Hacer distintas mediciones en diferentes posturas.
  • Realizar diferentes tomas separadas, al menos, una semana.
  • En caso de persistir es importantísimo acudir al médico.

 

Los valores medios aceptables de la TA (teniendo en cuenta que los valores varían, según la edad en el adulto) son:

  Presión Sistólica Presión Diastólica
Öptima < 120 < 80
Normal < 130 < 85
Alta > 130 / 139 > 85 / 89

La hipertensión es una elevación de los valores medios provocada por distintas causas, y que tiene unos efectos nefastos sobre nuestra salud. Puede ser Esencial (90%) o de causa desconocida y Secundaria (10%) provocada por un fallo renal. El riñón, en estos casos, se manifiesta como agresor y como víctima. Por un lado el daño renal puede provocar hipertensión, y, por otro, la hipertensión provoca daño renal.

Teniendo en cuenta la importancia que tiene su control procuraremos, pues, evitar los factores de riesgo que la producen (consumo de sal, de tabaco, de alcohol, de café, exceso de grasas, obesidad, estrés, vida sedentaria…) ya que una prevención cardiovascular es un seguro de vida.

No obstante, no hay que olvidar que intervienen otros factores en el desarrollo de la hipertensión (factores ambientales, influencia genética, edad, sexo…). Es sabido que no se produce en aquellas sociedades que mantienen una dieta vegetariana ni en las sociedades subdesarrolladas.

En nuestro entorno, esta enfermedad se produce en más del 26% de mujeres y en más del 21% de hombres, siendo una de las principales causas de la Insuficiencia Renal Terminal.